Educación Física ¿Una actividad humana o un campo con saberes a transmitir?

Discusión entre continuidad y ruptura.

Para ciertos análisis comparativos el tipo de texto, el origen, el año de elaboración y el medio de difusión son importantes, en esta oportunidad dado el objetivo, con aclarar la procedencia de los textos analizados considero que es suficiente. Los documentos de base para esta entrada son: un artículo de una revista de difusión institucional indexada y un capítulo de libro. Aun tratándose de textos disímiles incluso en el país donde fueron publicados, en la medida que se han formalizado forman parte de los discursos operantes en las prácticas. Tanto el sentido común, como los resultados de las investigaciones, los análisis teóricos y epistemológicos, o los ensayos, tienen una característica en común: transcriben “la realidad” y los sustentos que operan en las prácticas cotidianas y regulares.

No intento aquí, hacer un análisis de cada uno de los textos en sí, sino más bien tomar alguna idea de las muchas que habitan estos textos. Elección que se basa en el grado de claridad con que aparecen, en la posibilidad de hacer discutir dos posiciones sobre una idea o dos ideas que discuten entre ellas, en las posibles consecuencias y en las preguntas que al respecto se abren.

Tras esta aclaración, en este caso, se exponen dos posiciones claramente operantes en el campo de la Educación Física aunque su grado de generalización sea desigual. Se pretende hacer discutir dos posiciones diferentes sobre el nacimiento de la Educación Física, por un lado, la que adhiere a la continuidad, y por otro, la que plantea la ruptura como el punto de inicio. A mi entender, de manera silenciosa muchas veces, estas dos posiciones operan muy fuertemente sobre las prácticas en aspectos importantes e interesantes al momento de entender, analizar, pensar e intentar dar forma a la Educación Física.

Se puede leer en uno de los textos a los que invito a acceder, que la idea de continuidad propone una educación física que se constituye como una actividad propiamente humana y utilitaria, según las necesidades de época. Desde un análisis de corte histórico, organizado según los períodos históricos epocales, presenta el nacimiento de la educación física en la Grecia antigua, y sus vaivenes son pensados desde las relaciones con la educación. Las diferentes concepciones de educación también son una variable de análisis que tiene un recorrido continuo adherido a los cambios de época. En este camino pesa sobremanera la concepción de cuerpo que se proponía en cada período. En todo momento el artículo devela que son los sentidos e intereses ajenos a lo que podría ser un campo de saber con cierta delimitación, lo que “hace educación física”. Empero también es el ser humano en su faceta de ciudadano, adaptándose según los requerimientos de las sociedades y la educación, haciendo aquello que la medicina, las guerras o las necesidades de época exige a los cuerpos para mejorar su rendimiento. Las relaciones que determinan qué es educación física se establecen entre educación, cuerpo y características de las sociedades. Podría fundamentarse así, que las actividades que se realizaban bajo estas relaciones constituyen la educación física, la constituyen como una actividad propiamente humana -ciudadana- de cada período histórico, sin saberes específicos de un área o campo que deban transmitirse. Mucho menos puede encontrarse alguna categoría que pueda asemejarse a un objeto de estudio o de enseñanza específico. Este recorrido como posicionamiento, por decante lógico desemboca en la psicomotricidad, psicocinética, sociomotricidad y expresión corporal como sinónimos de la educación física, quizás suplantando a la educación física propiamente dicha.

A diferencia de la anterior, la idea de ruptura implica pensar el nacimiento de la educación física como disciplina -a mi entender, el paso previo y necesario para reconocerla como campo- que requiere la intervención intencional y consensuada de alguien que enseña y tiene la responsabilidad de transmitir saberes específicos. Es así que se produce un viraje en varios sentidos, fundamentalmente en la importancia que adquieren aquellos que poseen un saber a transmitir dentro de la cultura. Lo que por consecuencia inevitable conlleva al estudio, análisis y avance de la educación física como un conjunto de saberes acordados a ponerse en juego e intentar brindar las herramientas necesarias a las nuevas generaciones para participar e intervenir en la cultura, que de antemano configura y significa ciertas prácticas corporales como válidas y trascendentes. Crisorio, autor del capítulo del libro, propone que el nacimiento de la Educación Física se produce como consecuencia de un movimiento político llamado reforma de la gimnástica, lo grafica como «un parto del vientre de la ciencia y de la mano del Estado”. Marcando claramente la diferencia con la continuidad, al momento de considerar que el sustento de la ciencia más las decisiones de los estados en relación a sus sistemas educativos, provocan el nacimiento de la educación física, sin posibilidades lógicas de continuidad con nada anterior a este momento histórico puntual. Este posicionamiento concibe a la educación física como aquella disciplina que los estados incluyen en sus sistemas educativos, tomando la ciencia como fundamento. Las relaciones en esta idea se dan entre la elección de los saberes a transmitir, el sistema educativo como dispositivo estatal y quienes tienen la responsabilidad de poner en juego un objeto de enseñanza, que en primera instancia es un objeto de estudio.

Por un lado, la continuidad propone un análisis positivista que determina a ciertas actividades del hombre como educación física y su evolución histórica. Por otro, la ruptura cimienta el nacimiento de la Educación Física como algo nuevo datado en el siglo XIX, al estado como su gestor, insertándola en el sistema educativo y la ciencia como la aportante de los saberes a enseñar en las instituciones.

¿Tiene importancia, en lo cotidiano, lo se pueda desprender de las dos ideas que aquí se confrontan sobre el nacimiento de la educación física? Definitivamente si, y mucho. Cómo, cuándo y para qué nace, en qué constata su evolución, de una u otra forma modela el “estar siendo” de la educación física. Algunas preguntas posibles son:

¿No es muy diferente en uno y en otro posicionamiento la importancia que adquieren los profesores de educación física?

¿Acordar los saberes a enseñar como campo, dentro del campo y pensados por quienes pertenecen al campo, no sería una diferencia sustancial a depender de concepciones y necesidades externas?

¿Qué diferencias fundamentales existen entre educación física, psicomotricidad, sociomotricidad o expresión corporal?

¿Cuáles son las diferencias entre un campo que tiene a las prácticas corporales como objetos de estudio y de enseñanza, y las actividades propiamente humanas -ciudadanas- que según la época se consideren necesarias y útiles?

¿Cómo se fundamenta la evolución de ciertas actividades, y sus sentidos en determinado momento histórico, para considerarlas prácticas corporales tal como se las conoce en la actualidad?

Educación física ¿Actividad propiamente humana o un campo con saberes culturalmente acordados para transmitir a las futuras generaciones?

Gustavo Carnevale.

Enlace a textos analizados:

Capítulo 3: Educación Física. En Estudios críticos de educación física. Crisorio, R. y Giles, M. (2015)

https://eduardogalak.wordpress.com/wp-content/uploads/2012/03/educacionfisica-crisorio-textosbasicos.pdf

Artículo: Evolución histórica de la educación física. En Apunts. Educación Física y Deportes, 33, 24-38. Perez Ramirez, C. (1994)