Neurociencias y Educación Física ¿Sujetos o cerebros?

En esta ocasión se presentan dos textos que se posicionan desde dos posturas teóricas y epistemológicas opuestas. Toman una temática actual de gran importancia y presencia en el campo de la Educación Física, como es el avance de propuestas de enseñanza, tomando teorizaciones de las neurociencias, un campo científico distante de la Educación Física como disciplina o campo de saber.

Las principales diferencias que adelantamos hacen referencia a cómo se constituirían las teorías de la enseñanza en el campo de la Educación Física y las oposiciones que surgen según la elección que cada uno hagamos. Al contraponer los dos artículos queda claro que nos solo configuran de diferentes maneras la enseñanza, sino que también, la Educación Física, el cuerpo, al sujeto y la vida.

Uno de los textos, desde la Educación Física, analiza los avances de las neurociencias sobre la Educación Física, mientras que el otro, desde las neurociencias, prescribe para la Educación Física.

Rocha Bidegain y Adorni plantean que la enseñanza no puede ser un órgano, sino el «mundo» y lo que se pone en común. Rechazan la idea de que enseñar sea «cablear» un cerebro; para ellos, la enseñanza es un acto de transmisión cultural donde lo importante no es la sinapsis, sino el significado, el gesto y la relación ética entre sujetos que habitan un espacio político.

Recuperan la figura del «profesor artesano» (siguiendo a Larrosa). El docente no «gestiona» variables biológicas, sino que «oficia» un encuentro. Su autoridad no emana del conocimiento técnico sobre las neuronas, sino de su amor por la materia que enseña y su capacidad para establecer una relación de cuidado y «atención» (entendida como una postura existencial, no solo cognitiva) hacia el alumno.

Inspirados en Agamben, proponen ver el cuerpo como una «forma-de-vida». El cuerpo no es algo que «tenemos» o que «usamos» para mejorar el rendimiento, sino lo que «somos». Critican la «biologización» de la Educación Física, defendiendo que las prácticas corporales tienen un valor intrínseco que no debería medirse por cuántas neuronas genera, sino por el placer, el juego y la posibilidad de habitar el mundo de formas no productivas.

Proponen concebir la educación: atribuyéndole como finalidad la emancipación. El texto de Rocha y Adorni denuncia que el enfoque de la neuroeducación es una forma de control neoliberal que busca «sujetos autorregulados». En cambio, proponen una enseñanza que permita la «inoperosidad»: un tiempo liberado de la lógica de la utilidad, donde el estudiante pueda descubrir usos del cuerpo y del pensamiento que no tengan como fin la productividad o el éxito, sino el ejercicio de su propia libertad.

En el texto de  Diaz Rincón y García-Hernández, el objeto central de la enseñanza es el cerebro del estudiante y su plasticidad. La enseñanza se entiende como un estímulo diseñado para generar cambios estructurales y funcionales en el sistema nervioso. El foco está en procesos como la neurogénesis, la poda sináptica y la liberación de neurotransmisores (dopamina, noradrenalina) que facilitan el aprendizaje. En su visión, la Educación Física no es un fin en sí mismo, sino una «herramienta» para optimizar el rendimiento cognitivo general.

El docente debe convertirse en un especialista en neuroeducación. Su función es técnica: debe conocer cómo funciona el cerebro para diseñar «metodologías eficaces» que activen las funciones ejecutivas (atención, memoria, inhibición). El profesor es un facilitador de procesos biológicos que «gestiona» el entorno para que el cerebro sea más receptivo.

Configurando así una concepción de cuerpo visto como una maquina biológica que responde a estímulos físicos para mejorar la salud mental. Utilizan términos como «medicina natural» para referirse al ejercicio. El cuerpo es una Res Extensa (sustancia física) que, mediante el movimiento coordinado, «alimenta» al cerebro para que este sea más eficiente en las tareas académicas. El cuerpo está al servicio de la mente.

Sobre la concepción de educación: su posicionamiento es claramente instrumental y utilitario. La educación busca la mejora del «rendimiento cognitivo y académico». El objetivo es formar individuos con mayor «autocontrol» y capacidad de adaptación, optimizando su «capital mental» para enfrentar los retos de una sociedad globalizada y competitiva. La salud y la eficacia son los valores supremos.

En conclusión, mientras Díaz Rincón y García-Hernández ven en la neurociencia la «revolución» necesaria para profesionalizar y dar base científica a la enseñanza, Rocha y Adorni ven en esa misma tendencia un riesgo de deshumanización, abogando por un retorno a la pedagogía como un arte del encuentro y una práctica ética que no puede ser reducida a explicaciones biológicas.

Gustavo Carnevale

Abrimos la invitación para analizar y problematizar ambos textos, sus posiciones, consecuencias lógicas, formas de «hacer» Educación Física y repercusiones en nuestro campo. Disponibles en los siqjuietes enlaces:

Neuroacción: la neurociencia aplicada a la educación física

Neurociencia y educación en la escuela: el capital mental y la educación emocional a la enseñanza